
miércoles, 30 de abril de 2008
¿Y YO?

sábado, 26 de abril de 2008
UN SORBO PARA TÍ...

viernes, 25 de abril de 2008
"LÁGRIMAS DULCES"...

lunes, 21 de abril de 2008
SIN SENTIDO...

Hoy simplemente no extraño un alma en particular, no extraño unas palabras, ni tampoco una piel. Hoy extraño instantes, de felicidad, emoción, tristeza y hasta lágrimas. Extraño sentir, porque llorar, reír, amar y odiar es estar vivo, es sentirse único, diferente. Hoy no siento eso, simplemente veo como la vida se pasa entre el movimiento de mis dedos, el sonido del teclado y la luz reflejada en mi pecho. No siento, intento buscar mi corazón y no lo encuentro, no lo escucho, no me dice nada, no hay amor, ni odio. Dónde quedó el rencor, la venganza, los necesito de vuelta. Esta noche quiero sentir. Muero por derramarme en océanos, por suspirar en ilusiones, por planear el siguiente paso de un juego de miedo, pero sigo aquí, con los segundos entrando en sonidos por mi oído derecho, mientras percibo el susurro de las llantas de los autos sobre el suelo húmedo. Percibo, escucho y respiro, pero sigo aquí sin amar, sin tiritar, sin sentir. Sigo aquí, imaginando navajas de bordes metálicos y afilados deslizando por mis piernas, inflingiendo un dolor que me haría humano, vivo entre lo muerto que me rodea, y que me doy cuenta ha empezado a llevarse las emociones, a llevarse todo. No parezco, no hay formas, huyo al espejo, no reconozco esta falta de esencia. La sensibilidad se perdió en la noche, las lágrimas se congelaron en mi pecho, la caperuza que cubría el alma se la robo el lobo, nada sale, nada entra. Todo tiene sentido, pero sin sentido, de haber sentido… Todo tiene sentido, el sentido que tienen las cosas cuando han perdido el sentido, el sentido que tiene la suma que no aumente y la división que no fraccione. Sentido es lo que me doy cuenta no he hecho, sino me equivoco en esta confusión en la que sentir como verbo en condicional perfecto o antepospretérito es sentido…
domingo, 20 de abril de 2008
viernes, 18 de abril de 2008
QUIERO QUE SEPAS...

viernes, 11 de abril de 2008
CONJURO: TABLA Y PIEDRA...

Hay tantas cosas en mi cabeza, y por alguna razón he descubierto que sigues estando ahí. El tiempo ha hecho su tarea, o debo decir que la esta haciendo, poco a poco los motivos para amarte han ido desapareciendo y al avanzar del calendario surgen aquellos que me llevan a preguntarme, ¿qué vi en ti? Creo que fue la soledad, transformada en un amplio mar, en el cual no me quería ahogar, y necesitaba con urgencia una tabla para sujetarme, sin importar si esta estaba podrida o astillada por la sal, esa tabla fuiste tú. Es raro que la soledad siendo mi fiel compañía me haya pagado con tan mala pasada.
No estoy para juzgarme a mi mismo, aunque reconozco que en ocasiones, sobre todo en las noches lluviosas, tu imagen corroe mi cabeza, y me acerca a la locura. Te doy un consejo como el amigo que nunca llegaré a ser para ti, en esta etapa de mi vida no te convengo, me he vuelto peligroso, en mis momentos de cordura, cuando el aparente amor no me ciega, deseo con todas las fuerzas que llegues a necesitarme con la suficiente vehemencia como para caer de rodillas a mis pies. Esta imagen la repito una y otra vez. Has logrado reavivar lo peor de mi, los enormes deseos de venganza, pero no quiero una fatal, quiero llevarte a la locura, apelar a la indiferencia, simplemente mirarte como quien tropezó con una piedra, seguir caminando, evolucionando hasta alcanzar los cielos, mientras la piedra siempre quedara ahí, en medio de soles y tempestades, mirando hacia arriba, esperando quien será el próximo que se apiade de levantarla.
Y si, a veces te extraño, en otras creo amarte, reconozco que todos los días te pasas por mi mente una y otra vez, pero por alguna razón tu ruta hace algún tiempo te lleva a mi cerebro pero no se estaciona muy seguido en el corazón, ni quebranta las nubes que conforman el iris de mis ojos. Si, algo sucede. Algo muy malo para ti se aproxima, no llega aún, pero cada día se siente con más claridad, es el olvido. Aquel que será la desgraciada para ti, cuando algún día mires al cielo, luego bajes la vista hasta tu espejo, para darte cuenta que fuiste, eres y seguirás siendo la tabla podrida y la piedra con la que muchos tropezaron, pero que ninguno se llevó a su casa…
No estoy para juzgarme a mi mismo, aunque reconozco que en ocasiones, sobre todo en las noches lluviosas, tu imagen corroe mi cabeza, y me acerca a la locura. Te doy un consejo como el amigo que nunca llegaré a ser para ti, en esta etapa de mi vida no te convengo, me he vuelto peligroso, en mis momentos de cordura, cuando el aparente amor no me ciega, deseo con todas las fuerzas que llegues a necesitarme con la suficiente vehemencia como para caer de rodillas a mis pies. Esta imagen la repito una y otra vez. Has logrado reavivar lo peor de mi, los enormes deseos de venganza, pero no quiero una fatal, quiero llevarte a la locura, apelar a la indiferencia, simplemente mirarte como quien tropezó con una piedra, seguir caminando, evolucionando hasta alcanzar los cielos, mientras la piedra siempre quedara ahí, en medio de soles y tempestades, mirando hacia arriba, esperando quien será el próximo que se apiade de levantarla.
Y si, a veces te extraño, en otras creo amarte, reconozco que todos los días te pasas por mi mente una y otra vez, pero por alguna razón tu ruta hace algún tiempo te lleva a mi cerebro pero no se estaciona muy seguido en el corazón, ni quebranta las nubes que conforman el iris de mis ojos. Si, algo sucede. Algo muy malo para ti se aproxima, no llega aún, pero cada día se siente con más claridad, es el olvido. Aquel que será la desgraciada para ti, cuando algún día mires al cielo, luego bajes la vista hasta tu espejo, para darte cuenta que fuiste, eres y seguirás siendo la tabla podrida y la piedra con la que muchos tropezaron, pero que ninguno se llevó a su casa…
miércoles, 9 de abril de 2008
HOY...

domingo, 6 de abril de 2008
EMBRIAGADO...

jueves, 3 de abril de 2008
PERDÓNAME CORAZÓN MíO...

Perdóname por castigarte, por abrir de nuevo la puerta de acero que creí clausurada por la mano de Dios. Perdóname por no haber conseguido quien te amará, quien te acariciará y te diera ese cariño que tanta falta te hace. No sé que paso, pensé no equivocarme, supuse que cambiándote y alejándote del camino racional que habías elegido te hacia bien, pero no ha sido así. Perdóname por enseñarte a sufrir, por bañarte de tantas lágrimas, de tantas humillaciones. Perdóname por no haber respetado tu esencia, por alejarte del camino del egoísmo, del odio, de tantos sentimientos que se clavan como púas en los ojos, pero con los que eras feliz. Te pido perdón esta tarde porque entendí que debes tomar de nuevo tu camino, debes encerrarte en tu cárcel de metal frío, recubierta de orgullo, soledad y de ese prestigio que tan grande te hizo a la vista de todos. Perdóname por humedecerte mientras respiro. Perdóname por ilusionarte con algo que no te pude dar. Nuestra vida se empezó a quebrar en dos, cuando te hice creer en las personas, en aquellos que se arrimaron a ti para despertar la ternura, admiración y solidaridad que nunca habías sentido. Perdóname por fallarte. Perdóname, debo encerrarte de nuevo, y recubrirte de lo que alguna vez fuiste, brillante, duro e inerte como el acero de esta puerta. Perdóname corazón mío…
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